Manuel Gear
Hace 5 meses
Caimos en este lugar de casualidad, un viernes a la noche, siendo de fuera y sin conocer la zona. Nos atendieron como si fueramos de casa, sacandonos de cenar sin carta, lo que habia, con una amabilidad y un buen rollo insuperables. Todo fresco, bueno y a un precio muy ajustado. Para rematar, Juan nos hizo un carajillo maravilloso. Sitios como este son los que hay que conocer en todas partes!!